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padreleontorres1_editado-1Oración

María:

Hoy es un día para sentirte con todo el corazón, verdaderamente madre. Es un día que sólo puede compartir en la alegría de la fe, quien se anima a ponerse en tus manos, quien confía en tu protección maternal cada día, y quien ha experimentado tu ayuda cuando la dificultad parece insuperable.

Hoy es el día para renovarte nuestra gratitud por tu compañía, y para volver a mirarte a los ojos con el alma transparente.

En este punto especial de nuestras vidas tenemos muchas situaciones difíciles que nos desbordan, como le pasó a Pedro Nolasco ante los cautivos. Y sentimos la impotencia de nuestra pequeñez.

Ayúdanos a ser sinceros Madre. ¿Ya lo hemos dado todo por nuestros hermanos?

Ayúdanos a ser audaces, Madre. ¿Qué tenemos para ofrecer al mundo herido en su dignidad?

Ayúdanos a ser portadores de la presencia salvadora de tu hijo Jesús, siendo sus manos y sus pies, sus ojos y su sonrisa de misericordia, amando hasta el extremo como Él.

Y si hoy no somos capaces de todo esto, danos la libertad de la fe, danos la Gracia de confiarnos en tu caricia y en la bondad del Señor, en el hoy de nuestras vidas,  aquí y ahora.presentacion8

Libera a nuestra juventud de la triste indiferencia, del consumismo loco, del individualismo que violenta, de la droga y el alcohol que matan. Madre, recuérdales cada noche y cada mañana sus sueños más nobles y auténticos para fortalecer su esperanza y para que logren la felicidad a la que Dios los ha llamado.

Amén.

 


Reflexiónimg_7028

Tal vez somos de quienes ven a María como una figura lejana, como una anécdota, como un recuerdo, incluso como un singo de interrogación.

O tal vez es para nosotros más claramente esa presencia cercana y segura a quien acudir. Los dos tipos de motivos ameritan que hoy iniciemos esta jornada, esta fiesta, invocándola y contemplándola.

Para descubrirla hoy, o algún día, verdaderamente como quien es. O para honrarla con nuestro amor de hijos una vez más, poniendo en sus manos la juventud de todos, con sus talentos, sus esfuerzos, sus misiones, sus vocaciones, su alegría…

María, ayúdanos a regalar a los demás nuestros talentos como vos regalaste vida a todos los que te rodearon y a toda la humanidad. Amén.

 

Hna. Paula

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